Dícese de la persona pequeña, insignificante. Lo es Sánchez. Con su palmario comportamiento en el Congreso ha mostrado bastante de lo mucho que le sobra: amilanamiento y cinismo. Pero también lo mucho que le falta: dignidad, respeto al ciudadano. Desnudo de vergüenzas, mendigando los votos de los enemigos de España, exhibe aquello por donde la espalda pierde su honesto nombre.
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