Me decía hace unos días un colega que a veces damos demasiada importancia en el periódico a lo que ocurre en el pleno. Y no le falta razón. En Alcalá hay una veintena de personas, entre las que me encuentro, que siguen el debate en directo. Quizás seamos muy frikis o sadomasoquistas. No sé muy bien, porque desde luego cada vez hay menos debates interesantes y las broncas no son políticas, sino personales. No hace mucho se podía disfrutar de los careos entre Jesús Mora (PSOE) y Pedro González (PP), aquel joven concejal paracaidista del que nunca más se supo. No se quedaban atrás los numeritos que montaban Sandra González (PP) o Lola Aquino (AxSí), que llevó al juzgado al PSOE por la colocación irregular de una pancarta de Alcalá Futura que no quitó cuando pactó con los socialistas entrar en el gobierno. Eran otros tiempos. La leña que se daban era desmedida. Iban a la yugular. El gobierno era tan sectario que controlaba hasta el uso de la sala de prensa y el acceso a los plenos para acallar protestas y torpedeaba la gestión de la oposición todo lo que podía y más.

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Licenciado en Periodismo. Actualmente La Voz de Alcalá, Sevilla Actualidad y En Andaluz. Antes en Localia TV y El Correo de Andalucía.