Entre 1680 y 1715 se produjo en Europa la culminación de la revolución científica del siglo XVII. Sabios como Leibniz, Newton, Locke o Bayle desterraron para siempre las concepciones antiguos y sentaron las bases de la ciencia moderna. Rechazaban la tradición y el inmovilismo intelectual. Buscaban explicaciones racionales para comprender la realidad. Este cambio de paradigma fue denominado por Paul Hazard en 1935 como «la crisis de la conciencia europea».
CONTENIDO EXCLUSIVO
Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]
Si ya eres socio inicia sesión