En Pelay Correa, en tiempos de Curro, se daba un fenómeno extraño. ¿Cómo explicarnos que a ese molino fueran picadores de Alcalá, estando al frente del mismo un maestro molinero de la vieja escuela? No cuadra que, Curro, dominando magistralmente todo lo relativo a molinos, no fuese un experto picador.
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