Antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil. Lva
Antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil. Lva

Las ventanas crujían, era un día de temporal, la lluvia cayendo en el patio, se escuchaba a través de los cristales de la carpintería. La ventana de la derecha de medio punto de la planta segunda decía «que pena que llevamos años mojándonos y todas las paredes están de humedad». La ventana de la izquierda de la misma planta comentaba «claro, es que algunas tejas están rotas y se cuela el agua». Al oír esto la primera ventana de la derecha de la planta baja comentaba «pues yo no tengo humedad, y el agua no me cala». A este comentario una revolución entre las carpinterías que empezaron todas a dar portazos como si de un vendaval se tratara, hasta el balcón de la fachada principal tuvo que intervenir «claro, cómo vas a tener humedad si te encuentras protegida con otra planta».

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