Los bomberos de Alcalá tuvieron que actuar durante la pasada madrugada en un incendio de cocina que tuvo lugar en la calle Prueba de Cañones. Afortunadamente, al llegar al lugar, el fuego ya había sido apagado, por lo que solo fue necesario ventilar el área.
Sin embargo, la propietaria de la vivienda se encontraba en un estado de gran nerviosismo después de haber inhalado humo durante el incidente. Ante esta situación, se solicitó la presencia de una ambulancia para brindar atención médica. La pronta intervención de los bomberos permitió controlar la situación y evitar daños mayores.