Los vecinos de la Urbanización de Santa Genoveva han comenzado a movilizarse para evitar que tres plantas fotovoltaicas se instalen a cien metros de sus casas. La normativa municipal, una regulación aprobada en 2020, protege un perímetro de 500 metros respecto al casco urbano. Sin embargo, la urbanización Santa Genoveva se queda fuera de esta regulación y solo tendrán que respetar un límite de cien metros. «A pesar de que somos suelo urbano», lamenta José Carlos Rodríguez, portavoz de los vecinos.
Rodríguez explica que «hace unos meses nos dimos cuenta de que alrededor de nuestra urbanización se habían paralizado los cultivos y habían dejado un franja de cien metros alrededor donde sí se cultivaba» y «llegamos a la conclusión de que se estaban proyectando unas plantas fotovoltaicas». Los proyectos se publicaron en el BOJA en 2020 y «como no lo sabíamos», afirman los vecinos, «no pudimos alegar dentro del periodo establecido». Inmediatamente comenzaron a movilizarse y contactaron con grupos de la oposición de la Corporación municipal.
En el pleno de abril, el PP llevó una moción para modificar la normativa y amparar a esta urbanización. Salió adelante, pero no se ejecutará porque el gobierno esperará a la redacción del nuevo Plan de Ordenación Urbana para incluirlo. Este mes de mayo, Alcalá Nos Importa vuelve a presentar una moción en el mismo sentido. «Santa Genoveva es una urbanización que está en un entorno natural y de cultivos. Esto va a destrozar y va a ser sustituido por plantas fotovoltaicas y estructuras metálicas», critican los vecinos.
Los vecinos también se han reunido con el delegado de Urbanismo, Jesús Mora. «Nos traslada que se atiene a la normativa técnica». «No vamos a parar hasta que la alcaldesa y el delegado se comprometan a paralizar las licencias y hasta que se haga una modificación puntual del PGOU que nos proteja». Los promotores del proyecto también se van a reunir con los vecinos. Estos sostienen que una vez que agoten todas las vías, acudirán al ámbito jurídico.