Totalmente calcinado y abandonado a su suerte, así se encontraba este coche en la carretera que va de Dos Hermanas a Alcalá. El vehículo salió ardiendo el pasado sábado, cuando la familia de Ana, una de las afectadas, viajaba en él. «Ha sido traumático», cuenta a La Voz de Alcalá, y es que el calvario no terminó cuando los bomberos apagaron el fuego.
En una conversación con este periódico, Ana cuenta que la aseguradora no les ha brindado toda la ayuda que necesitaban. «Llamé el domingo para abrir expediente y me dijeron que, de las dos grúas especiales que necesitaban para mover el vehículo, ninguna estaba disponible». Los bomberos, cuenta, le habían recomendado no dar parte al seguro el mismo día de los hechos por las altas temperaturas del turismo, al que apartaron al arcén colindante.
Lo que podría haberse resuelto en menos de 24 horas tardó cinco días, ya que «las grúas especiales seguían sin estar disponibles». «La solución que me ofreció entonces la aseguradora fue que yo me hiciera cargo de llamar al desguace para que retirasen ellos el coche», afirma Ana. Sin embargo, cuando acudió a ver el estado del vehículo, se llevó la sorpresa de que le habían robado casi todas las piezas. «Hasta las ruedas, que estaban derretidas, se las llevaron», relata, «por lo que el seguro ya podía acudir con una grúa normal, de la que sí disponían, para movilizar el vehículo». «Y menos mal, porque la Guardia Civil no paraba de llamarme para ver cuándo lo iba a quitar. La próxima llamada iba a ser una multa», explica.
Pero hasta eso han pasado cinco días y se ha cometido un robo. «El coche ha perdido el poco valor que le quedaba, pues se han llevado todas las piezas importantes. Si podían darme algo, ahora será mucho menos», se lamenta.
Para más inri, después de tantos días sin retirar de la carretera, alguien le pegó un cartel de «se vende», del comercio Romano Antigüedades, junto a los números de teléfono del mismo. «Vamos a denunciar», asegura Ana, que ha vivido un auténtico calvario desde el pasado sábado.