La Plazuela se convirtió en Nochevieja en un vertedero, repleta de basura, como si se tratase de un botellódromo. La estampa estaba compuesta por vasos, botellas, botellines y todo tipo de residuos relacionados con la ingesta de alcohol en la calle.

La concentración de personas y la ausencia de contenedores provocaron que la basura estuviera esparcida por toda la plaza. Esta imagen, según testigos presenciales y denuncias vecinales, también se vio en Nochebuena.

Aira Gestión Ambiental limpió la zona al día siguiente, y no inmediatamente después de la concentración de cientos de alcalareños disfrutando de las fiestas navideñas. Los bares, al cierre de sus negocios, no limpiaron la plaza pese a que los residuos salieron mayoritariamente de sus establecimientos. En la Plaza del Cabildo se produjo la misma situación, sin embargo la respuesta de los hosteleros fue diferente y el espacio público quedó limpio tras el cierre de los negocios.

Esta situación se produce después de que en Nochebuena se denunciara la falta de aseos y orines en las calles de Alcalá. Así, a falta de balance oficial, la Navidad ha dejado una gran concentración de personas en el centro y un alto volumen de negocio en los establecimientos hosteleros. Sin embargo, también ha dejado imágenes de suciedad, insalubridad e incivismo ciudadano.

Licenciado en Periodismo. Actualmente La Voz de Alcalá, Sevilla Actualidad y En Andaluz. Antes en Localia TV y El Correo de Andalucía.

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