El pleno de diciembre se desarrolló como una cena Navidad de una familia alcalareña estándar. Los grupos evitaron la confrontación bajando el tono y moderando las formas abruptas de los últimos plenos. Una tácita tregua navideña en la que los conatos de rifirrafe no llegaron a más. No se mezclaron los grupos, ni de convivientes ni políticos, porque todos estaban en sus casas y con el toque de queda a las 22:00 horas, se echó el telón del Pleno del Ayuntamiento hasta el de presupuestos 2021, si acaban aprobándolos antes de acabar el año. No obstante, el PP dejó claro que prefiere los plenos presenciales y es que si se celebran espectáculos en el Gutiérrez de Alba, ¿por qué no se puede desarrollar un pleno en el Ayuntamiento?.
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