El carnaval volvió a celebrarse oficialmente en Alcalá en 1984 tras la sequía que impuso la dictadura. Una fiesta popular que renació tras la prohibición y se rearmó de crítica política y sátira social. Con las raíces hundidas en la tradición gaditana, Alcalá pudo presumir de un carnaval prestigioso y masivo, pero fue tras cumplirse 30 años del mismo que se empezó a hablar más de decadencia. No soy un gran aficionado, pero sigo el carnaval y me consta el ánimo de muchos aficionados. Y hay números que muestran una cuesta abajo en el interés por la fiesta.
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