Para la mayoría de los historiadores de izquierdas «cristianofobia» es un término proscrito. En su lugar emplean «anticlericalismo», pese a no significar lo mismo. El anticlericalismo puede referirse a la animosidad hacia el clero o a la oposición al clericalismo (es decir, a la influencia ejercida por la jerarquía de una religión en la política de un Estado). Los creadores de los relatos que han configurado la «leyenda rosa» de la Segunda República van más allá y usan el eufemismo «cuestión religiosa» (véase, por ejemplo, la mayoría de los libros de texto de Bachillerato).
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