Ir a Sevilla desde Alcalá y luego volver se está convirtiendo en un deporte de riesgo. Desde que te incorporas ya tienes que ir esquivando baches, y cuando no puedes esquivarlos tus neumáticos sufren tanto estrés que el otro día tuve que ir al psiquiatra y les recetó antidepresivos y ansiolíticos a la vez. «Menos Prozac y más Platón» le dije yo, pero no me hizo caso. Me dijo que mis neumáticos sufren de estrés post bacheático cada vez que vuelvo de Sevilla por la A-92. Entre baches y zonas desgastadas un usuario medio de la A-92 tiene que cambiar de neumáticos mucho antes que la media española.
CONTENIDO EXCLUSIVO
Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]
Si ya eres socio inicia sesión