En palabras de Cicerón, es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes. ¿Acaso Sánchez desde su advenimiento al poder no se muestra día a día cómo un autócrata? Envuelto en un manto de egolatría está convencido de que su superioridad está por encima de la Ley. No es necesario ser repetitivo en su currículo.
Reflexionando sobre la frase de Cicerón, me pregunto ¿somos de verdad buenos ciudadanos? La respuesta se me hace fácil ¡NO! y me hace pensar si hoy el inglés W. Churchill nos seguiría creyendo gente orgullosa que no pasa por alto un insulto. Ciertamente nos consideraría todo lo contrario, ciudadanos de cerviz inclinada ante este presidente de vacía chilostra. También parafraseando al citado filosofo, vuelvo a preguntarme ¿hasta cuándo dejaremos que el absolutista Sánchez siga abusando de nuestra paciencia?

CONTENIDO EXCLUSIVO

Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]

Si ya eres socio inicia sesión

Sócrates (Alcalá) filósofo clásico griego considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal. Fue maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como discípulo,...