La última larga noche de elecciones tras la debacle del binomio sanchista-podemita, extrapolable al gobierno ídem, he de confesar que dopado de alegría fui invadido por la muy humana esperanza de que el autócrata Sánchez, poniendo fin a su gobernanza, él mismo haría mutis por el foro.
CONTENIDO EXCLUSIVO
Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]
Si ya eres socio inicia sesión