En mis días de barbilampiño leía la novela Fausto, del escritor alemán Goethe. Fausto encarna la degradación moral del ser humano en pos de conseguir o ver satisfechos sus más ocultos deseos. Para ello, llega a un pacto con Mefistófeles. Este lo acepta y decide darle juventud hasta que le llegue la muerte para que vea realizados todos sus deseos, pero a cambio deberá entregarle su alma. El pacto quedó cerrado.
CONTENIDO EXCLUSIVO
Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]
Si ya eres socio inicia sesión