Los domingos aparece con una bolsa grande, de esas de las comunidades de propietarios, de cien litros o más, y, con un palo largo, a modo de cayada, como los antiguos pastores, recorre la vía por donde pasaba el tren de los panaderos camino de la Pablo de Olavide. Si tienen media hora o una entera y no conocen el paseo al lado del río, se están perdiendo la naturaleza en estado puro.
CONTENIDO EXCLUSIVO
Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]
Si ya eres socio inicia sesión