Durante medio siglo, Antonio Ordóñez se levantaba de la cama sobre las 4:00 horas de la madrugada, bajaba al obrador y comenzaba a amasar pan. En estos últimos años se despertaba antes, a las 0:30 horas, y junto a Carlos y Alfredo iba dando forma a los bollos, roscas, picaítos, cuarterones y molletes, la especialidad […]